Mari y la cocina que despierta la memoria
1 de junio de 2026 Activities, alianzas, COMPROMISOS ASG, EL ALBERGUE DEL PINAR, Instalaciones, Noticias

Huele a guiso cociendo, se oye una cuchara removiendo la cazuela y se escucha una conversación sobre hijos, nietos, padres y abuelos. Sobre el pueblo, las cocinas bilbaínas, las recetas de antes…
Mari Carmen Martín lleva la voz cantante del grupo de vecinas de Boecillo que esta semana cocinaron Patatas a la importancia en El Albergue del Pinar, la sexta receta de un proyecto coral compartido por la empresa Sumando Vida, El Norte de Castilla y la Fundación Eusebio Sacristán, Cocina para Recordar, que es un ejemplo de que la memoria también se cocina a fuego lento. Mari aprendió a cocinar con su madre, y recuerda con mucha nostalgia aquellos tiempos, cuando vivía en su pueblo de origen, Mojados. “Nosotros, en mi casa, hemos comido del río, los cangrejos, los peces, los hemos limpiado y vendido para los bares en Valladolid, al ajillo, con tomate y de todas las maneras los cocinaba mi madre… y yo sigo haciéndolos a la manera de mi madre”, recuerda Mari.
También ha enseñado a guisar a sus hijos, un hijo y una hija. “Él cocina mucho…a ella también se la da bastante bien pero me gustaría que aprendiera mucho más, porque las cosas de antes no las hace, como morro, pies, carrilleras…las comidas de antes”, añade. De hecho nos cuenta otra receta sobre la marcha, la de las carrilleras asadas, y surge una conversación sobre un nuevo plato, y con él más recuerdos.
Y es que en cada sesión no solo se cocina. También se conversa, se comparte y se revive parte de la historia personal de quienes participan. Porque detrás de cada receta hay una vida entera y esas conversaciones refuerzan vínculos, autoestima y bienestar emocional. Estas mujeres han sido y son muy importantes para mucha gente, para sus familias, para la comunidad y sus tradiciones, para sus pueblos.
Cocina para Recordar pone el foco en algo sencillo pero profundamente humano: recordar quiénes somos a través de aquello que hemos vivido y compartido tantas veces. El proyecto, uno de los varios de la Fundación destinado a la tercera edad, utiliza la cocina como herramienta terapéutica y emocional para personas mayores, especialmente aquellas que conviven con deterioro cognitivo o pérdida de memoria, que son usuarias de las actividades y talleres de la empresa Sumando Vida.
Por la cocina de El Albergue del Pinar y por las páginas de El Norte de Castilla han pasado ya vecinos de Villalba de los Alcores, La Santa Espina, Tordesillas, Ataquines y Valverde, con recetas como Sopas de Ajo con tosta, Rosquillas, Hojuelas, Chanfaina y Sopa de Almendra. Esta vez han sido las patatas de Meléndez y las historias de Mari y sus amigas las protagonistas de la mañana de cocina, cuyo resultado se verá próximamente en El Norte de Castilla.