El Albergue del Pinar y la Zona Joven Pinar acogen a más de 11.000 participantes en sus primeros 15 meses bajo la gestión de la Fundación Eusebio Sacristán
1 de septiembre de 2026 Sin categoría
El proyecto ha generado 10 empleos, siete de ellos para personas con discapacidad, y ha movilizado una inversión superior a 380.000 euros gracias a la colaboración entre la Fundación, empresas y entidades.
El director de la Fundación Eusebio Sacristán, Pedro Pablo Crespo ha presentado esta mañana el balance acompañado por la Concejala de Juventud, Carolina del Bosque.

El Albergue del Pinar se ha consolidado, en apenas 15 meses, como un importante espacio de participación, inclusión, empleo y oportunidades para la ciudad de Valladolid. Desde que la Fundación Eusebio Sacristán asumió en junio de 2025 la gestión de este espacio municipal, las instalaciones han acogido más de 120 actividades en las que han participado más de 11.000 personas, entre escolares, familias, entidades del tercer sector, empresas e instituciones. El balance de estos primeros quince meses pone de manifiesto el alcance social del proyecto. Además de las más de 11.000 personas participantes, el Albergue ha registrado 2.650 pernoctaciones, consolidándose como un recurso abierto a colectivos y organizaciones y como un espacio de encuentro, convivencia y realización de actividades deportivas, educativas y de ocio.

Un proyecto que también genera empleo e inclusión
Uno de los principales impactos de esta nueva etapa se encuentra en el ámbito del empleo inclusivo. El funcionamiento de El Albergue del Pinar ha permitido generar 10 puestos de trabajo, con un impacto directo en la comunidad, que se encargan de las labores de limpieza, recepción, gestión de personal, cocina y mantenimiento, 7 de las cuales son personas con discapacidad que se integran en un equipo de trabajo de más de 50 personas.
Este modelo se articula además a través del Centro Especial de Empleo de la Fundación Eusebio Sacristán, que convierte la gestión del Albergue en una oportunidad de inclusión laboral y de desarrollo de la autonomía personal. El proyecto busca que el empleo no sea únicamente una salida laboral, sino también una vía para generar experiencia, autoestima, oportunidades de futuro y participación plena en la sociedad.
A este impacto se suma la implicación de más de 200 personas voluntarias, que han colaborado durante estos quince meses en las diferentes iniciativas desarrolladas en El Pinar, con la Jornada de Deporte Inclusivo del proyecto europeo Flair celebrada el pasado mes de junio como el evento con mayor número de personas colaboradoras, 130.
Más de 120 actividades para abrir El Pinar a la ciudad
La programación desarrollada desde junio de 2025 ha incluido una amplia variedad de propuestas: Escuela 100×100 Deporte, proyectos europeos, actividades de deporte inclusivo, cumpleaños, jornadas de formación para empresas y asociaciones, jornadas para centros escolares, convivencias de centros escolares y AMPAS, campus urbanos, actividades musicales, torneos de fútbol 6, campamentos, eventos y proyectos medioambientales, entre otras.
Esta diversidad ha permitido que el Albergue se convierta en un espacio utilizado por perfiles muy diferentes y refuerza su vocación de servicio a la ciudad.
El proyecto cuenta asimismo con la colaboración en iniciativas en beneficio de la comunidad con la participación en programas vinculados a Instituciones Penitenciarias, ampliando el sistema de alianzas y el impacto social de las instalaciones.

Una inversión de más de 380.000 euros basada en la colaboración
La transformación de El Albergue del Pinar no se ha limitado a la programación de actividades. Durante estos primeros 15 meses se ha acometido una importante labor de equipamiento, mejora y modernización de las instalaciones, con un valor de inversión superior a 380.000 euros.
Esta inversión ha sido posible gracias a un modelo de colaboración basado en fondos propios de la Fundación Eusebio Sacristán y en las alianzas con empresas y entidades, entre ellas la empresa constructora San Gregorio. Un sistema de cooperación que demuestra cómo la suma de recursos y capacidades de distintos agentes puede traducirse en mejoras concretas para un espacio de uso comunitario.
Entre las actuaciones realizadas se encuentran el equipamiento y mobiliario del hall, aulas, comedor, oficinas y albergue, de la cocina y el office, la incorporación de mobiliario exterior, la construcción y puesta en marcha de un campo de fútbol 6, la adquisición de materiales para la práctica deportiva, material informático y la dotación de conexión a internet.
También se han realizado actuaciones destinadas a mejorar los accesos y la movilidad en el entorno, reforzando la accesibilidad y las condiciones de uso de las instalaciones.

Un modelo de colaboración con vocación de futuro
El balance de estos primeros 15 meses -que ha presentado el director dela Fundación, Pedro Pablo Crespo, acompañado por la Concejala de Juventud Carolina del Bosque- confirma que El Albergue del Pinar es mucho más que una instalación para alojarse o desarrollar actividades. Se está convirtiendo en un motor de participación, inclusión, empleo y oportunidades, capaz de generar actividad económica y social y, al mismo tiempo, devolver valor a la comunidad.
La experiencia pone de relieve la importancia de un sistema de alianzas entre administraciones, entidades sociales, empresas, instituciones, voluntariado y la propia Fundación para impulsar proyectos con impacto real y sostenible.
Con más de 11.000 personas alcanzadas, 2.650 pernoctaciones, 10 empleos generados, más de 200 voluntarios implicados y una inversión superior a 380.000 euros, los primeros quince meses de gestión de la Fundación Eusebio Sacristán marcan el inicio de una nueva etapa para El Albergue del Pinar, con el objetivo de seguir poniendo sus instalaciones y su capacidad de generar oportunidades al servicio de Valladolid y de toda la comunidad.